23 enero 2018

Esto es lo que he leído en 2017 (parte 1)

A mediados de 2017 entré en Goodreads y casi me caí de culo cuando vi que hasta esa fecha solo había leído por «placer» (entiéndase cosas fuera del trabajo) tres libros. Tres. Aunque, si os soy sincera, no es algo que me importe en exceso porque he tenido la fortuna de leer cosas maravillosas para la editorial en la que trabajo. Y además los tres libros que se habían cruzado en mi camino habían sido maravillosos.

El año acabó sin que finalizara muchos más libros. Es bastante probable que 2017 sea el año que menos he leído de mi vida, y lo cierto es que a veces lo echo mucho de menos. Sin embargo, estoy muy contenta con las obras que tuve la oportunidad de leer. ¿Me permitís que os hable de ellas?



A G N E S  G R E Y,  
de  A N N E  B R O N T Ë

Anne era la pequeña de las hermanas Brontë, y la única que me faltaba por leer (de sus hermanas ya he tenido la ocasión de leer y maravillarme con Jane Eyre, de Charlotte Brontë; y Cumbres borrascosas, de Emily Brontë). Es quizá la menos conocida de las tres, autora de dos novelas: Agnes Grey y La inquilina de Wildfell Hall.

Cuando su padre cae enfermo y, a raíz de ello, su familia pasa por una grave crisis económica, la joven Agnes Grey decide buscar trabajo como institutriz, sin hacer caso de los intentos de su madre y su hermana por disuadirla. Lo que ella cree que será una labor sencilla y apacible, pronto se convertirá en un tormento cuando se vea humillada y maltratada por los niños a los cuales se supone que debe instruir.

Me resulta muy interesante que, como ya sucedió en Jane Eyre, la protagonista de esta historia también sea institutriz. Y, sin embargo, qué diferente es la realidad que nos muestra Anne en comparación a la de su hermana Charlotte. La pequeña de las Brontë plasma en esta obra el lado más feo y crudo del trabajo de la institutriz, y, teniendo en cuenta que ella misma trabajó como institutriz, no puedo evitar preguntarme cuánto habrá de autobiográfico en esta obra, si habrá algo de su experiencia entre esas páginas. 

Soy consciente de que las comparaciones son odiosas, pero debo reconocer que en la narración de Agnes Grey no he encontrado la misma fuerza arrolladora que en Jane Eyre o Cumbres borrascosas. Pero no querría que esto desmereciera la obra, pues lo cierto es que Agnes Grey es una maravillosa lectura y la pluma de la menor de las Brontë no tiene nada que envidiar a la de sus otras dos hermanas. De hecho, me he quedado con muchas ganas de leer su otra novela: La inquilina de Wildfell Hall

Así empieza la obra: 

Todas las historias verdaderas contienen una enseñanza aunque en ocasiones el tesoro sea difícil de encontrar y, una vez encontrado, resulte tan insignificante que el fruto seco y arrugado apenas compense el trabajo de romper la cáscara. Sea o no éste el caso de mi historia, no soy la persona más apropiada para juzgarlo. A veces creo que ésta podría ser de cierta utilidad para algunas personas, entretenida para otras, pero el mundo debe juzgarlo por sí mismo: protegida por mi propia oscuridad, por el paso de los años y por algunos nombres ficticios, me arriesgo sin miedo a exponer abiertamente ante el público lo que no me hubiese atrevido a revelar al amigo más intimo.


E L  C U E N T O  D E  L A  C R I A D A,  
de  M A R G A R E T  A T W O O D

Parece que últimamente todo el mundo habla de esta historia gracias al lanzamiento de la serie este mes de abril. Sin embargo, el libro fue publicado en la década de los ochenta y llegó a mis manos a comienzos de año cuando Xanetia me lo regaló en el Cuquiamigo invisible.

El cuento de la criada es una distopía totalitaria ambientada en unos Estados Unidos que han pasado a ser gobernados por un grupo de fundamentalistas religiosos cristianos y en los cuales las mujeres han perdido todos sus derechos. No solo eso, sino que con motivo de la creciente infertilidad entre la población, las mujeres son jerarquizadas según su capacidad para tener hijos o no. Aquellas que aún son fértiles, son asignadas a las familias más pudientes para que puedan darles hijos. Esa es su única meta y función en la vida.

Es un libro verdaderamente escalofriante, precisamente porque la sociedad que presenta Margaret Atwood en El cuento de la criada no es en absoluto descabellada. De hecho, es aterradoramente real. Más si pensamos que la autora ya denunciaba en los años ochenta una sociedad patriarcal que poco ha cambiado en los últimos treinta años; seguimos luchando por lo mismo.

A pesar de lo dura que es su lectura, no me canso de recomendar este libro. El cuento de la criada nos hará reflexionar y nos ayudará a abrir los ojos, ver que esa sociedad que Atwood plasma no está tan lejos de la nuestra. 

But remember that forgiveness too is a power. To beg for it is a power, and to withhold or bestow it is a power, perhaps the greatest.
Maybe none of this is about control. Maybe it isn't really about who can own whom, who can do what to whom and get away with it, even as far as death. Maybe it isn't about who can sit and who has to kneel or stand or lie down, legs spread open. Maybe it's about who can do what to whom and be forgiven for it. Never tell me it amounts to the same thing.

Tras leer esta obra, siento muchas ganas de seguir leyendo todo lo que ha publicado la autora. De momento, ya tengo en mis manos Alias Grace.



L A  A M I G A  E S T U P E N D A,  
de  E L E N A  F E R R A N T E


Llevaba mucho tiempo intrigada por esta «fiebre» que rodea a la misteriosa Elena Ferrante y a sus obras. Ahora que ya he leído uno de sus libros, puedo afirmar que lo entiendo perfectamente. 

La amiga estupenda es el primer libro de la tetralogía Dos amigas, que nos traslada al Nápoles de mediados del siglo XX y nos relata la peculiar amistad entre dos mujeres, Lila y Lenù, a lo largo de sus vidas. En este primer título, en concreto, conoceremos su infancia y adolescencia, así como el resto de personajes que las acompañarán y el barrio donde crecerán.

Me costó un poco entrar en la historia, pero llegó un momento en el que, sin darme cuenta, ya no pude parar de leer o pensar en otra cosa. Resulta apasionante la cotidianidad de sus vidas, las tensiones y cotilleos del barrio, el contexto social y político, etc. De hecho, podríamos decir que la ambientación se convierte en un personaje en sí mismo. 

La amiga estupenda se ha convertido en uno de esos libros que ahora voy recomendando a tort i a dret, como diríamos en catalán. Si aún no habéis leído a Ferrante, hacedlo, por favor. Por mi parte, espero poder hacerme con el segundo libro (Un mal nombre) muy, muy pronto. 


Mientras esperamos la segunda parte de mis lecturas de 2017, contadme: ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Qué os pareció? 

16 enero 2018

Mis propósitos para 2018

¡No me lo creo! ¡Tercera semana seguida publicando en el Cajoncito! Madre mía, ni siquiera recuerdo la última vez que eso pasó.

Tras mi entrada de la semana pasada comentando cómo me habían ido los propósitos del 2017, hoy quiero hablaros de mis retos para este 2018. ¡Ahí van! 

☼ ¡Sé un poco más Gryffindor y sal de la zona de confort!

Si leísteis la entrada de la semana pasada ya lo sabréis, pero este es mi propósito vital y lo renuevo cada año. 


☼ Volver al Cajón de los Girasoles

El año pasado fracasé estrepitosamente con este propósito, pero quiero intentarlo de nuevo. El Cajoncito llegó a ser muy importante para mí, así que no quiero rendirme. Y, bueno, ¡de momento ya llevo tres semanas seguidas actualizando! *Toca madera para que esto siga así*


☼ Estar más presente en las redes sociales

Sencillamente porque me apetece, la verdad. Quiero volver a estar más conectada. 


☼ Leer más

Llevo algunos años en los que no he leído demasiado, fuera de los manuscritos que me llegan al trabajo. No es algo que me importe especialmente, pero sí que últimamente lo echo mucho de menos. Por ello, este 2018 quiero sacar más tiempo para leer.


☼ ¿Y escribir?

Este probablemente sea el propósito con el que es más fácil que fracase de manera estrepitosa. Siempre me ha gustado escribir y, de hecho, ha sido ese amor por las letras lo que me ha llevado a ser editora. Sin embargo, aunque adoro trabajar con las obras de otras personas, siempre he soñado con escribir yo también. El problema es que siempre me censuro antes de empezar a escribir, y soy consciente de que así nunca lo haré. Este 2018 espero poder acallar mi vena más crítica y lanzarme a ello. Pronto veremos si lo consigo.


☼ ¡Cuídate! 

En los últimos años he tenido algunos bajones anímicos bastante importantes y creo que ya va siendo hora de intentar lidiar con ello. Este 2018 quiero escucharme y cuidarme más, y eso pasa por seguir haciendo ejercicio, comer bien y cuidar mi cabeza. Sobre todo esto último.


☼ Estar más presente en las relaciones sociales

Me duele tener que confesar que yo soy esa persona que prácticamente nunca tiene la iniciativa a la hora de proponer quedar con gente, la que espera a que otros lo hagan. Soy de esas personas que siempre piensan «tengo que escribir a Pepita, luego lo hago» y, evidentemente, nunca lo hace. Y luego me muero de vergüenza cuando, una vez más, Pepita tiene que tomar la iniciativa y escribirme. Como imagino que ya deduciréis, no es algo de lo que me enorgullezca. Este año no quiero que mis amigos me tengan que perseguir, quiero ser más activa.


¿Y los vuestros? ¿Cuáles son vuestros propósitos para este 2018?